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20 noviembre 2013

Central térmica T.R.


Con una dimensión de en torno a 5000 m2 y volumen de 125.000 m3 en 1951 se decide construir la central térmica. En 1953 comenzó su producción pero fue cerrada en 1997 y desde entonces el abandono se ha hecho presente en todas sus instalaciones. Su funcionamiento se basaba en la generación de electricidad a partir de gas altamente tóxico conducido a través de las tuberías hacia los hornos.

Cuando llevábamos ya recorridos la inmensa mayoría de los 1600 kilómetros recorridos por centro Europa en 3 días, y en los que pudimos visitar lugares tan espectaculares como "Das Krematorium", el "Hotel Overlook" y "Pines Hotel" o la "Mansión K" entre otros que ya se publicarán, llegamos una mañana de marzo de 2012 a las inmediaciones de esta gigantesca mole de hormigón.

Un lugar que desde el momento de su exploración pasó a convertirse en el abandono industrial más inmenso y espectacular visitado hasta la fecha de hoy.

Su maquinaria, sus inmensos y tremendos hornos que todavía se conservan en su interior y sus pasarelas metálicas enrejadas a decenas de metros de altura una sobre otra hacían de esta una visita cuanto menos inolvidable. En algunos momentos el vértigo hacía su aparición estando en las zonas más altas de la planta. Jamás en la vida había podido observar tal magnitud industrial y toda esa maquinaria junta.

Antes de comenzar el reportaje fotográfico decidí colocarme en la cabeza la Go Pro y grabar en primera persona una amplia parte de esta exploración. El resultado es un vídeo de practicamente 30 minutos de duración del que en su día saqué un pequeño extracto. No se va a publicar el vídeo entero, por lo que esto es parte de lo que allí pudimos vivir en directo.


Nada mas entrar ya nos encontramos con un laberinto de tuberías a través de los cuales no era muy difícil desorientarse. Además nos topamos ante esta enorme turbina, que se corresponde con la máquina circular.







Los pasillos plagados de manivelas se encontraban en uno de los laterales de esta altura del edificio.



Los contadores medían los parámetros a los cuales se encontraban funcionando los enormes generadores que ocupaban como se puede visualizar en la imagen aérea practicamente la totalidad de la mitad de esta planta.






Nos adentramos en la parte anexa a la inmensa sala anterior y en esta planta nos disponemos a recorrer el lugar por distintas alturas haciendo uso de las pasarelas metálicas y enrejadas. En esta zona alguno hicimos un inciso para charlar un rato con un compañero francés y otro inglés que estaban visitando a su vez la planta térmica.

Por supuesto las válvulas y manivelas no podían faltar en este área tampoco y la red de enorme tuberías va formando figuras y trazos como si de gusanos se tratase.







Esta fotografía es la que se estaba realizando durante la grabación del video con la Go Pro.


Por último regresamos a la planta primera captando estas tres últimas fotografías y desde aquí ponemos rumbo hacia un último y famosísimo lugar a visitar en este viaje, Chateau Noisy, el cual algún día se publicará en la web. En la primera de ellas, una de las mesas de control de la planta.



 



10 febrero 2013

Pines Hotel



Tras explorar y disfrutar de la visita a Das Krematorium, el antiguo crematorio de cadáveres, volvemos a tierras europeas para adentrarnos en este antiguo hotel de montaña el cual todavía conservaba intactas varias de sus diversas y variopintas estancias, a pesar de los estragos que la humedad y el paso del tiempo habían causado sobre la estructura del edificio.




Antes de nada, rodeamos los exteriores ya que teníamos que averiguar por donde se encontraba el acceso al interior, lo cual no es que fue demasiado complicado ya que existían diversos accesos abiertos al completo.





Llegamos a una de las diversas escaleras del hotel para subir hasta la última planta.
El estado del piso no es que estuviera en las mejores condiciones y por ello tuvimos que extremar las precauciones en diversas salas y pasillos en las cuales consideramos que era mejor no arriesgar.




Al final de un ala del edificio en su parte más alta nos encontramos con dos de las habitaciones más completas donde el empapelado de las paredes desconchado por el paso del tiempo y un precioso y antiguo televisor hicieron las delicias de quienes allí nos encontrábamos.







Seguimos recorriendo algún pasillo que otro...



Y acabamos por encontrarnos con este pequeño baño cuyas paredes hablaban por sí solas y hacían que el obturador de la cámara se excitase pidiendo a gritos una foto.


Seguimos en el último piso y de aquí nos vamos hasta el sótano.



Una vez en los subterráneos y en completa oscuridad nos encontramos con una pequeña piscina termal anexa a una antigua sala de masaje la cual todavía conservaba sus camillas.



Dejamos esta zona del edificio para tratar de adentrarnos en el piso principal del hotel. Anteriormente a la visita del lugar ya conocía de la existencia de una antigua discoteca intacta que se encontraba en este hotel. Tras varios reconocimientos por el interior en los que no conseguimos localizarla, al final y tras encontrarnos con unos compañeros holandeses y alemanes decidimos cruzar un área semiderruida a modo de Indiana Jones para conseguir así acceder a la otra zona del complejo, a la cual no se podía acceder de ninguna otra forma.

En esta zona ya es donde se encontraba la entrada principal con un precioso hall y el acceso al bar restaurante y a la discoteca.

Al fondo de la siguiente imagen, en la que podemos observar el citado hall principal y a la cual se llegaba al traspasar la puerta giratoria de la entrada principal del hotel, se encontraba antiguamente el salón de estar del cual rescato alguna que otra foto del pasado.







En cambio el salón comedor se encontraba totalmente derruido.



Seguimos avanzando por el complejo y como si de un día a otro se tratase y en plena oscuridad al fondo de un pasillo nos topamos con el lugar buscado. Una vez allí parecía que en cualquier momento la música volvería a sonar amenizándonos la visita. Sacamos las cámaras, armamos trípodes y entre todos hicimos equipo para ir con las linternas iluminando todas las salas y poder así realizar alguna que otra foto en condiciones.



Junto a la discoteca, que sin duda era el plato fuerte del lugar, nos encontramos con una pequeña despensa y con una sala ocupada integramente por una vieja y enorme máquina lava platos.



Salimos de la discoteca y finalmente en grupo nos dirigimos a visitar el antiguo salón bar restaurante.




Por último y antes de finalizar me gustaría dedicar este reportaje a todos y cada uno de los compañeros que realizamos aquel viaje, en el que el pleno de visitas fue absoluto y compartimos 4 geniales días de exploración centro europea.

Espero que sea de vuestro agrado.

Hasta el próximo reportaje.